Hablaba el otro día con un amigo sobre los comics y como los autores los trataban, y dentro de la conversación, yo le recomendé: ¿Por qué no intentaba escribir sobre esos personajes, asi tendría una historia como él quería? Mi amigo me dijo que se lo pensaría, y luego en una charla similar, le hice la misma recomendación y él me dio una respuesta concisa. Su respuesta, en el fondo, no me agrado mucho pero la respeto. También, su respuesta tuvo un efecto igual y opuesto en mi persona, lo que significa: que me puso a pensar. (Menudo pecado)
Mientras yo reflexionaba y reflexionaba, y reflexionaba caí en cuenta, que escribir fanfic no es tan malo, para ser sincero es un desahogo que me ha enseñado varias cosas, entre ella la más grande ha sido la de: Ser Humilde. ¿Cómo así? Sencillo, me ha enseñado a apreciar el buen trabajo que muchos de mis iguales hace, gratis y con cariño. Como no, también te percatas de que hay gente con más talento que tú. También me enseñó que cuando crees que sabes mucho, te das cuenta que no sabes tanto y que hay alguien que sabe más que tú, pero el reconocer la ignorancia es el primer paso para ganar más sabiduría y conocimiento. ¿Qué? A si la humildad.
Me hizo humilde, porque me percaté que el trabajo no es tan sencillo. Comencé a pensar en los escritores y guionistas de comics, y caí en cuenta lo difícil que es trabajar, aun así estés haciendo algo que te gusta, contra tiempo y siguiendo las directrices de alguien más. Sin duda cuando uno escribe por su cuenta, y por placer, ve con facilidad la cuestión. Cuando estas sentado cómodamente con la revista en la mano, o frente al ordenador con el comics pirateado, piensas que es fácil y que el idiota del autor no sabe por dónde va con el personaje, que tu adoras, que sin duda tu puedes hacerlo mil veces mejor, pero realmente cuando estás del otro lado, así seas como un juntaletras aficionado escribiendo un fic, te das cuenta que no es fácil, ni para ti, ni para el que hace de editor.
Vamos, no es lo mismo escribir sin presión, que escribir con la presión de que debes hacer una entrega, antes del mes que viene, y debo acotar que nadie te esta recordando que debes hacer una entrega con la cual te comprometiste (algunas personas, como su servidor, nos tomamos el deber y la palabra empeñada a pecho). Realmente, aquel aluvión de ideas que tenías y te estaba matando por plasmar, se queda corto rápidamente. Allí las ínfulas se vienen abajo, y te das cuenta de una realidad única, pero el caerse trae algo bueno: nos podemos poner de pie.
Y es que esto tiene otra cara, la cual en gran medida consiste en el hecho de que estas contando la historia de un personaje que te puede gustar o que crees que manejas, tal como tu deseas contarlas. También es una sensación muy placentera ver como otros tomar ciertas ideas y personajes y te muestran una faceta totalmente nueva, que los autores de cómics, anglosajones por excelencia no te van a mostrar. Y créanme, no hay desperdicio. También leer a otros, a mí me pasa eso, realmente me motiva e inspira. Genera una especie de “envidia sana” que me da ganas de escribir.
Por lo tanto, no veo a los fic como una actividad improductiva o que te estanque, sino como un ejercicio intelectual, que motiva. Como una especie de desahogo y pacer culposo que te mueve a querer más. En mi caso, me permitió potenciar alguno de los valores que en mi experiencia personal, académica y familiar el desarrollado como: el honor, la responsabilidad, y la flexibilidad. Y es que para serle sincero, yo en Action Tales no empecé con el personaje sobre el que quería escribir: Batman o The Martian Manhunter, sino con Wonder Woman, un personaje al que no había considerado leer en mi mendiga vida. ¿Y saben qué? No fue tan malo empezar con ese personaje, porque al ponerme a investigar sobre ella, termine enamorándome de la misma, no solo por los comics, sino por el trabajo que hizo el escritor del volumen previo, el señor José Luis Miranda (Su trabajo aquí). Por otro lado me ha motivado a interesarme por otros personajes que tenía olvidados, como: Aquaman, al que no veo con tan malos ojos, y con el que tengo pensado escribir algo a futuro. Eso, y un Elseworld de mi nena, perdon, de Wonder Woman. También ha generado en mí un interés por un estilo olvidado como el Pulp, y esos héroes antiguos como la Sombra o The Spider. (Culpa de Raul y su Liga de Hombres Extraordinario y su blog)
Como sea, para mí no ha sido un mal negocio el fanfic, me ha permitido trabajar desde varias perspectivas, y humildemente pulir mis habilidades, amén de descubrir talento por otros lares, talento que me motiva, y me pone los pies en el piso.
Y eso que he hablado solo del fic y no del trabajo propio o la ardua labor de trabajar en un universo compartido (asunto que nos quitaba el sueño en las discusiones que se llevaban a cabo en la Encrucijada) en fin, dejo de desvariar para preguntar ¿Qué cosa de provecho, aparte del placer por escribir, han sacado del fanfic?